lunes, 3 de noviembre de 2008

Violencia y fútbol profesional.

El comentario de esta noticia ocurrida el pasado 1 de noviembre en uno de los juegos de la liga salvadoreña de fútbol no tiene por objeto acusar, señalar o juzgar la violencia que ocurre en algunos jugadores o aficionados que visitan los estadios a presenciar los partidos del deporte que por tradición atrae la atención de las grandes mayorías, sino por el contrario, el motivo de esta nota es para hacer un llamado a las autoridades y muy especialmente a los jugadores "profesionales" a demostrar su profesionalismo tanto dentro como fuera de los escenarios deportivos.
Teniendo un poco el entorno, quiero compartir con ustedes una noticia que llamo mucho mi atención y que justamente sucedio el pasado sábado en el encuentro celebrado entre Atletico Balboa y C.D. FAS, partido que luego de sus 90 minutos perdio totalmente el encanto por un enfrentamiento entre un aficionado del Balboa y un jugador de FAS, que de paso es el capitan del equipo y "flamante" capitan de la selección nacional de fútbol. La verdad no tengo suficientes elementos como para dar detalles de que fue lo que sucedio y ustedes saben que en este tipo de situaciones lo mejor es tener clara la "película" para no especular.
Según he leído, el problema de la agreción física fue provocada por el aficionado a lo cual el jugador de FAS respondio de la misma forma, lo cual estuvo mal hecho pues es allí donde se muestra el dominio del temperamento. Solo imaginemos que pudo haber pasado si el resto de aficionados se descontrolan y toman alguna represalia contra otros jugadores o se les olvida que a los estadios también asisten familias completas en ocasiones hasta con bebes, adultos mayores, etc.
Pareciera que los equipos, las autoridades y los mismos aficionados no han aprendido de los tristes resultados de violencia en los estadios, solo por mencionar uno de los "detonantes" de problemas en los estadios, pero lo que más preocupa es que jugadores que son llamados a dar un ejemplo pues son "idolos" o al menos figuras públicas que deben predicar con el buen ejemplo, que pensaría un padre de familia que ve esas actitudes en un jugador profesional y de selección? lo más seguro es que pensará mas de una ocasión si realmente vale la pena enviar a un hijo al estadio a ver ese tipo de espectáculos...y lo más cómico de todo es que el jugador de FAS en sus declaraciones dice: "estoy apenado con lo ocurrido, sé que tengo un carácter fuerte y que debo controlar", además, dice no entender porque la afición lo insulta.
Claro que no es aplaudible ningún tipo de agreción, pero que necesidad había para tener que golpearse y terminar quebrandolo al aficionado el tabique nasal y lo peor de todo es que al término de la trifulca el jugador de FAS fue evacuado con un disfras improvisado, visitiendo una camisa y una gorra de la Policia, en donde quedo el "valiente jugador" que sí pudo golpear al aficionado y que no podía enfrentar su mal proceder cuando era reclamado por el resto de aficionados?
Al final de todo el jugador rindio su declaración y visito al aficionado en el lugar donde fue trasladado para que le atendieran el tabique nasal, con el cual logro conciliar un pago de $1,000 dólares, que según aparece en un periódico el equipo FAS abonó una parte y quedaron comprometidos a enviar $200 dólares posteriormente. Mi pregunta es, deben de darse este tipo de formas de proceder? un golpe vale $1,000 dólares? un equipo debe permitir que sus jugadores mantengan este tipo de comportamientos y al final hasta contribuir al pago de una indemnización?
Quizás las respuestas sean muchas y diversas....lo único que creo que debemos aprender de este hecho lamentable, es que estamos expuestos a miles de situaciones que nos pueden llevar a "perder la cabeza" y realizar acciones de las cuales después nos arrepentimos, por eso bien dice el dicho que "evitar no es de cobardes..."

No hay comentarios: