Desde Nueva York Andrew Bradley aporta su modesta contribución para luchar contra la recesión económica, estimulando a la vez la actividad comercial y el libido. Este neoyorquino compra lencería fina para su novia en una tienda especializada "The Little Flirt" de Manhattan, además de hacerse acompañar de un pequeño paquete rosa entre manos. Según los analistas, un número creciente de estadounidenses, como Bradley, desafían la taciturnidad general de los consumidores sazonando su vida amorosa, haciendo de la industria del placer uno de los pocos sectores que acabarán el año con una sonrisa.
Tiendas como Little Flirt, que ofrece entre otras cosas el último vibrador en platino y diamantes a $3,250 dólares, no parecen afectadas por la crisis que golpea al resto de la economía. La cadena de lencería fina "Victoria's Secret" se burló de la recesión con el lanzamiento en noviembre de un sostén de cinco millones de dólares incrustado con rubíes y diamantes, y abrió en diciembre una vasta tienda en Nueva York.
En "Babeland", un sex-shop de alta gama que cuenta con tres locales en Nueva York, los vibradores se venden como pan caliente. "Nuestras ventas aumentaron 7% en estos tres últimos meses en nuestras tiendas y en nuestro sitio de internet comparado con el mismo período del año pasado", precisó Claire Cavanah, cofundadora de Babeland. Uno de estos vibradores en particular, el rosa y blanco, bautizado como G2igi” se cotiza en $109 dólares, y se vendió tan bien que estamos con las existencias agotadas, añadió.
El fabricante de preservativos Durex obtuvo 19 millones de dólares de ventas en noviembre, contra 18 millones de dólares un año antes, un aumento del 5,5% que debe matar de envidia a otros sectores comerciales, donde la inmensa mayoría navega en las profunidades del rojo.
Pero la gran pregunta es, Cómo es que la crisis financiera no afecta al sexo? La respuesta es sencilla y lógica, según algunos expertos no es primera vez que sucede este tipo de comportamiento, pues en períodos de recesión económica la gente prefiere quedarse en casa y no salir, todo con el propósito de ahorar, entonces, al estar frente a una bonita chimenea, relajados, y con una buena compañía, una cosa lleva a la otra y termina encendiéndose la llamada de la pasión….por lo tanto, la recesión no tiene elementos para frenar el interés de las personas por explotar sus instintos sexuales, promoviendo el consumo de más preservativos, lencería, juguetes sexuales, etc.
Muchos estarán pensando que todo esto es una coincidencia y que nada tiene que ver el tema de la crisis con el sexo, pero según algunos datos, con la llegada de la crisis en septiembre de 2008, es decir, cuando AIG anuncio su hundimiento, comensaron a darse algunos cambios en la industria del amor, muchos hombres de negocios comensaron a demandar más “citas extraconyugales” creciendo mas de un 300%, la venta de lencería se disparó considerablemente y los contactos intimos por medio del internet se volvieron más frecuentes.
Pero la gran pregunta es, Cómo es que la crisis financiera no afecta al sexo? La respuesta es sencilla y lógica, según algunos expertos no es primera vez que sucede este tipo de comportamiento, pues en períodos de recesión económica la gente prefiere quedarse en casa y no salir, todo con el propósito de ahorar, entonces, al estar frente a una bonita chimenea, relajados, y con una buena compañía, una cosa lleva a la otra y termina encendiéndose la llamada de la pasión….por lo tanto, la recesión no tiene elementos para frenar el interés de las personas por explotar sus instintos sexuales, promoviendo el consumo de más preservativos, lencería, juguetes sexuales, etc.
Muchos estarán pensando que todo esto es una coincidencia y que nada tiene que ver el tema de la crisis con el sexo, pero según algunos datos, con la llegada de la crisis en septiembre de 2008, es decir, cuando AIG anuncio su hundimiento, comensaron a darse algunos cambios en la industria del amor, muchos hombres de negocios comensaron a demandar más “citas extraconyugales” creciendo mas de un 300%, la venta de lencería se disparó considerablemente y los contactos intimos por medio del internet se volvieron más frecuentes.
Un dato adicional es que este fenómeno ya se había experimentado en el 2001, cuando se dieron los ataques del 11 de septiembre, en donde la población tenía miedoy prefería no salir de sus casas, pasando mas tiempo con sus parejas generando altas compras de lencería, etc, etc… así que como podrán notar, si un sector es intocable ese es el del amor y la pasión.
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