Tras la decisión de los ministros de Economía del G-20 de respaldar un sistema que recompense el rendimiento a largo plazo en lugar del riesgo a corto plazo, ahora son los bancos centrales los que aprietan las tuercas sobre el sector bancario mundial.
En una reunión del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), la organización -que agrupa a 55 bancos centrales del mundo y tiene su sede en Basilea, Suiza- se comprometió a aumentar los requerimientos de capital de las instituciones bancarias. La intención es "reducir sustancialmente la probabilidad y la gravedad de las dificultades económicas y financieras", comunicó el BIS.
Pero el organismo no establece un calendario para la aplicación de las propuestas. Las medidas se describirán en detalle a fin de año y se introducirán en una forma "que no impida la recuperación de la economía real".
"Acuerdo esencial"
Jean-Claude Trichet, jefe del Banco Central Europeo y encargado de presidir la reunión, dijo que el acuerdo alcanzado es esencial, "ya que establece las nuevas normas de regulación y supervisión bancaria a nivel global".
De acuerdo al comunicado divulgado en la página de internet del BIS, entre los principios a seguir, se asegura que "los supervisores deberían exigir a los bancos fortalecer su base de capital a través de una combinación de medidas de conservación de capital, incluidas acciones para limitar pagos excesivos de dividendos, recompras de acciones e indemnizaciones".
El BIS accedió también a aumentar los estándares de requerimientos de capital de la llamada "lista uno", que en esencia se refiere a la calidad de los activos que los bancos tienen en relación con sus depósitos.
Con respecto al pago de bonos, Nout Wellink, titular del Comité de Basilea y presidente del banco central holandés, dijo que las compensaciones a los banqueros deben estar "correctamente alineadas con el rendimiento a largo plazo y la toma de riesgos prudente".
En una reunión del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), la organización -que agrupa a 55 bancos centrales del mundo y tiene su sede en Basilea, Suiza- se comprometió a aumentar los requerimientos de capital de las instituciones bancarias. La intención es "reducir sustancialmente la probabilidad y la gravedad de las dificultades económicas y financieras", comunicó el BIS.
Pero el organismo no establece un calendario para la aplicación de las propuestas. Las medidas se describirán en detalle a fin de año y se introducirán en una forma "que no impida la recuperación de la economía real".
"Acuerdo esencial"
Jean-Claude Trichet, jefe del Banco Central Europeo y encargado de presidir la reunión, dijo que el acuerdo alcanzado es esencial, "ya que establece las nuevas normas de regulación y supervisión bancaria a nivel global".
De acuerdo al comunicado divulgado en la página de internet del BIS, entre los principios a seguir, se asegura que "los supervisores deberían exigir a los bancos fortalecer su base de capital a través de una combinación de medidas de conservación de capital, incluidas acciones para limitar pagos excesivos de dividendos, recompras de acciones e indemnizaciones".
El BIS accedió también a aumentar los estándares de requerimientos de capital de la llamada "lista uno", que en esencia se refiere a la calidad de los activos que los bancos tienen en relación con sus depósitos.
Con respecto al pago de bonos, Nout Wellink, titular del Comité de Basilea y presidente del banco central holandés, dijo que las compensaciones a los banqueros deben estar "correctamente alineadas con el rendimiento a largo plazo y la toma de riesgos prudente".
No hay comentarios:
Publicar un comentario