Ayer por la tarde se recibio una mala noticia entre los salvadoreños, Manyula, la legendaria elefanta del Parque Zoológico Nacional, falleció después de una serie de complicaciones renales y curiosamente a tan solo minutos después de que los medios de comunicación habían captado sus últimas imágenes con vida. La muerte de la paquidermo ocurrió en medio de las pláticas que mantenían las autoridades de la Secretaría de Cultura y los veterinarios y biólogos del parque animal sobre la posibilidad de sacrificar a Manyula para no prolongar su sufrimiento.Según los especialistas, la elefanta tenía pocas posibilidades de recuperarse debido a su avanzada edad, pues la expectativa de vida de esta especie, en cautiverio, no sobrepasa los 50 años. La semana pasada, el deteriorado estado de salud de la elefanta hizo que las autoridades del parque optaran por cerrar con plástico el recinto donde habitaba. También suspendieron la celebración del sesenta aniversario, prevista para el próximo 23 de octubre.
El pasado fin de semana, cientos de salvadoreños, chicos y grandes, acudieron al recinto animal para dejarle mensajes de cariño y agradecimiento por todo el tiempo que les brindó alegría. Para este día, se tenía programada una vigilia en las instalaciones del zoológico, donde se harían diversas actividades artísticas en honor de Manyula. A raíz de su muerte, la Secretaría de la Cultura suspendió el evento.
Su llegada al país
La elefanta llegó a El Salvador en 1955, tres años después de que se creara el actual Parque Zoológico Nacional. Su majestuoso cuerpo de más de 8 mil libras y su graciosa personalidad hicieron que la elefanta se convirtiera en el animal predilecto del lugar.
El actual director del parque, Raúl Miranda, comentó en más de una ocasión que aunque Manyula causó muertes y lesiones en sus cuidadores, los accidentes siempre sucedieron por factores externos que no se podían catalogar como agresiones. "Ella nunca ha golpeado a alguien, porque esa persona le haya hecho algún daño, los problemas se han dado por ruidos externos", recordó Miranda.
La reina del Zoo
Durante el tiempo que Manyula vivió en el recinto animal se convirtió en la atracción de los salvadoreños, hasta el punto que se convirtió en una de las especies favoritas no solo del público, sino también de los empleados de la institución.
Raúl Miranda se fue ganando durante doce años el corazón y la confianza de Manyula. El biólogo se "echó al bolsillo" a la elefanta y ésta le permitió tener una cercanía con ella que el animal no le permitió a nadie más. La paquidermo no dejaba que se le hicieran revisiones médicas si Miranda no estaba presente.
De acuerdo con el director, el parque no será lo mismo sin la "niña" que le ha robado el sueño en los últimos días, pero asegura que está consciente de que con la muerte de Manyula se ha cumplido el ciclo de vida.
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