Abrazos, felicitaciones y palmadas en la espalda reinaron en el ambiente de la Selecta desde que se terminó el juego ante Haití, tras el 0-0 la tarde del sábado en el estadio Sylvio Cator.
El juego ante Haití, en Puerto Príncipe, resultó como se lo esperaban los jugadores y cuerpo técnico: nada parecido al que se disputó en el Cuscatlán y que terminó con triunfo azul de 5-0; a parte de que ahora los haitianos salieron presionados por una victoria para seguir "vivos" en la eliminatoria.
Salvador Coreas fungió como volante central, a la par de Óscar Jiménez, y reconoció que "en el segundo tiempo tuvimos más la pelota (a diferencia del primero), pero no todos los partidos son iguales. Era complicado venir acá, lo hicimos de buena manera y nos llevamos un punto. Gracias a Dios nos llevamos un punto para estar más cerca de la hexagonal".
El delantero Rodolfo Zelaya, pese a que entró ya avanzado el juego, hizo temblar a algunos hinchas locales, que le temían por los tres goles que les anotó en el Cuscatlán. Si bien el sábado no lo pudo hacer, valoró el empate como "un punto muy importante el que conseguimos, porque nos tiene a un paso de la hexagonal final. Aguantamos bastante, el equipo estuvo bien abajo".
Es cierto que varios aficionados cuscatlecos esperaban otra goleada, pero los seleccionados sabían que no iba a ser así, que sería un juego difícil: "Sabíamos que Haití iba a salir con todo; salimos por el triunfo, pero nos llevamos un punto valioso que nos pone casi con un pie adentro (de la hexagonal)", comentó muy satisfecho el delantero Rudis Corrales.
El artillero aclaró que los goles no llegaron porque "el rival estuvo bien parado, salió con todo, nosotros quisimos hacer lo mejor… pero lo importante es que nos llevamos un buen punto con el que gracias a Dios respiramos y no pone casi adentro para esperar a Surinam en casa".
Ya para el juego del miércoles en casa, Corrales enfoca sus rifles a Surinam, ya que contra ellos que "hay que pelear el boleto y esperamos hacerlo en casa para regalarle a esa linda afición ese boleto que se merece".
El juego ante Haití, en Puerto Príncipe, resultó como se lo esperaban los jugadores y cuerpo técnico: nada parecido al que se disputó en el Cuscatlán y que terminó con triunfo azul de 5-0; a parte de que ahora los haitianos salieron presionados por una victoria para seguir "vivos" en la eliminatoria.
Salvador Coreas fungió como volante central, a la par de Óscar Jiménez, y reconoció que "en el segundo tiempo tuvimos más la pelota (a diferencia del primero), pero no todos los partidos son iguales. Era complicado venir acá, lo hicimos de buena manera y nos llevamos un punto. Gracias a Dios nos llevamos un punto para estar más cerca de la hexagonal".
El delantero Rodolfo Zelaya, pese a que entró ya avanzado el juego, hizo temblar a algunos hinchas locales, que le temían por los tres goles que les anotó en el Cuscatlán. Si bien el sábado no lo pudo hacer, valoró el empate como "un punto muy importante el que conseguimos, porque nos tiene a un paso de la hexagonal final. Aguantamos bastante, el equipo estuvo bien abajo".
Es cierto que varios aficionados cuscatlecos esperaban otra goleada, pero los seleccionados sabían que no iba a ser así, que sería un juego difícil: "Sabíamos que Haití iba a salir con todo; salimos por el triunfo, pero nos llevamos un punto valioso que nos pone casi con un pie adentro (de la hexagonal)", comentó muy satisfecho el delantero Rudis Corrales.
El artillero aclaró que los goles no llegaron porque "el rival estuvo bien parado, salió con todo, nosotros quisimos hacer lo mejor… pero lo importante es que nos llevamos un buen punto con el que gracias a Dios respiramos y no pone casi adentro para esperar a Surinam en casa".
Ya para el juego del miércoles en casa, Corrales enfoca sus rifles a Surinam, ya que contra ellos que "hay que pelear el boleto y esperamos hacerlo en casa para regalarle a esa linda afición ese boleto que se merece".
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