El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, prometió una rápida implementación de un paquete multimillonario con el fin de "empujar" a la debilitada economía. Obama aseguró que intenta crear y salvar 2,5 millones de puestos de trabajo invirtiendo en la infraestructura del país. Sin embargo, recalcó que la escala del problema requiere que el gobierno de Estados Unidos trabaje con otras naciones de manera conjunta. Obama hizo los comentarios tras designar a Timothy Franz Geithner como nuevo secretario del Tesoro de EE.UU.
Un artífice
El hasta ahora presidente de la Reserva Federal en Nueva York es uno de los principales artífices de las medidas económicas tomadas durante el último año para paliar los efectos de la recesión. Barack Obama, presidente electo de EE.UU. como parte del equipo que ha lidiado en estos meses contra la crisis crediticia, algunos analistas ven su elección como una continuidad del modelo -y por lo tanto una desventaja- aunque esto no evitó que la Bolsa de Nueva York reaccionara con salto del 6,5% tras conocerse la posibilidad de su elección el pasado viernes. Pero diferencia del secretario saliente, Henry Paulson, Geithner siempre ha sido más proclive a una mayor intervención estatal, mostrándose en contra de no emplear fondos públicos en el frustrado rescate del banco Lehman Brothers.
En rueda de prensa en Chicago Obama aseguró que no sólo es necesario ayudar a Wall Street, sino también a la gente común y corriente. "Vamos a hacer lo que sea necesario para empujar a esta economía para que tome de nuevo su forma", dijo, aunque se negó a dar cifras sobre el costo del paquete de estímulo. Los corresponsales indican que ha habido mucha especulación sobre el costo de esta iniciativa. Algunos políticos afirman que podría ascender a US$700.000 millones.
Al hablar de los desafíos que tiene delante Obama aseveró: "Estamos frente a una crisis económica de históricas proporciones". "Nuestro mercado financiero está bajo presión. Mientras no podemos subestimar los desafíos que enfrentamos, tampoco podemos subestimar nuestra capacidad de superarlos", dijo.
También dijo que el problema ya "no sólo es una crisis estadounidense, es una crisis global y necesitaremos de otros países en todo el mundo para ingeniar una respuesta global". Obama aseguró que honrará los compromisos públicos hechos por el presidente George W. Bush -quien deja el cargo el próximo 20 de enero- para apoyar a la economía de EE.UU. En todo caso, Obama dará más detalles de su paquete de estímulo este martes, en especial sobre el tema de cómo obtener los recursos para implementarlo. Obama también nombró al ex secretario del Tesoro durante el gobierno de Clinton, Larry Summers, como principal consejero económico de la Casa Blanca.
El "experto"
Geithner, de 47 años, fue uno de los principales arquitectos del plan de rescate y venta del banco de inversiones Bearn Stearns en marzo de 2008. Se espera que la elección de Geithner y Summers tranquilice a los mercados. Como oficial del Tesoro lidió además con diversas crisis internacionales en Brasil, México, Indonesia, Corea del Sur y Tailandia durante la década de los 90.
El electo secretario el Tesoro no sólo es un demócrata que ha trabajado activamente en una administración republicana sino que también habla mandarín, en un contexto donde la relación China-Estados Unidos se perfila clave en una nueva era económica. El veterano economista trabajó activamente en el gobierno de Bill Clinton junto a Summers y es ampliamente respetado en los mercados financieros.
Es conocido además por su gran experiencia y capacidad para llevar a cabo su trabajo independientemente de las filas políticas. Desde el inicio de la crisis apostó por la intervención estatal en la economía y se espera que su trabajo siga esa línea. Tras su elección, será el responsable de gestionar el millonario paquete de medidas de US$700.000 millones diseñado para impulsar la economía estadounidense durante los próximo dos años.
Un artífice
El hasta ahora presidente de la Reserva Federal en Nueva York es uno de los principales artífices de las medidas económicas tomadas durante el último año para paliar los efectos de la recesión. Barack Obama, presidente electo de EE.UU. como parte del equipo que ha lidiado en estos meses contra la crisis crediticia, algunos analistas ven su elección como una continuidad del modelo -y por lo tanto una desventaja- aunque esto no evitó que la Bolsa de Nueva York reaccionara con salto del 6,5% tras conocerse la posibilidad de su elección el pasado viernes. Pero diferencia del secretario saliente, Henry Paulson, Geithner siempre ha sido más proclive a una mayor intervención estatal, mostrándose en contra de no emplear fondos públicos en el frustrado rescate del banco Lehman Brothers.
En rueda de prensa en Chicago Obama aseguró que no sólo es necesario ayudar a Wall Street, sino también a la gente común y corriente. "Vamos a hacer lo que sea necesario para empujar a esta economía para que tome de nuevo su forma", dijo, aunque se negó a dar cifras sobre el costo del paquete de estímulo. Los corresponsales indican que ha habido mucha especulación sobre el costo de esta iniciativa. Algunos políticos afirman que podría ascender a US$700.000 millones.
Al hablar de los desafíos que tiene delante Obama aseveró: "Estamos frente a una crisis económica de históricas proporciones". "Nuestro mercado financiero está bajo presión. Mientras no podemos subestimar los desafíos que enfrentamos, tampoco podemos subestimar nuestra capacidad de superarlos", dijo.
También dijo que el problema ya "no sólo es una crisis estadounidense, es una crisis global y necesitaremos de otros países en todo el mundo para ingeniar una respuesta global". Obama aseguró que honrará los compromisos públicos hechos por el presidente George W. Bush -quien deja el cargo el próximo 20 de enero- para apoyar a la economía de EE.UU. En todo caso, Obama dará más detalles de su paquete de estímulo este martes, en especial sobre el tema de cómo obtener los recursos para implementarlo. Obama también nombró al ex secretario del Tesoro durante el gobierno de Clinton, Larry Summers, como principal consejero económico de la Casa Blanca.
El "experto"
Geithner, de 47 años, fue uno de los principales arquitectos del plan de rescate y venta del banco de inversiones Bearn Stearns en marzo de 2008. Se espera que la elección de Geithner y Summers tranquilice a los mercados. Como oficial del Tesoro lidió además con diversas crisis internacionales en Brasil, México, Indonesia, Corea del Sur y Tailandia durante la década de los 90.
El electo secretario el Tesoro no sólo es un demócrata que ha trabajado activamente en una administración republicana sino que también habla mandarín, en un contexto donde la relación China-Estados Unidos se perfila clave en una nueva era económica. El veterano economista trabajó activamente en el gobierno de Bill Clinton junto a Summers y es ampliamente respetado en los mercados financieros.
Es conocido además por su gran experiencia y capacidad para llevar a cabo su trabajo independientemente de las filas políticas. Desde el inicio de la crisis apostó por la intervención estatal en la economía y se espera que su trabajo siga esa línea. Tras su elección, será el responsable de gestionar el millonario paquete de medidas de US$700.000 millones diseñado para impulsar la economía estadounidense durante los próximo dos años.
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